EL PROCESO DEL PERDÓN
El perdón no es un acto si no un proceso. Cada día perdonamos un poco más y así nos vamos liberando del pasado. En algunos casos, este proceso puede hacerse de una sola vez pero, en la mayoría, el perdón requiere tiempo.
Para entender los pasos que hay que dar en el proceso del perdón, debemos entender primero como funciona la proyección que hace nuestro ego. Las heridas emocionales que arrastramos, las vemos con más claridad en los demás y no en nosotros mismos. El ego se niega a aceptar que es uno el que tiene el problema y lo proyecta hacía afuera encontrando el perfecto "culpable", de esa manera culpamos a nuestra pareja, a nuestros padres, nuestros hijos, nuestro jefe, un amigo o a quién sea por nuestra infelicidad. Una analogía muy valida es la siguiente: cuando vamos al cine pensamos que la película esta en la pantalla, sin embargo no es así, la película que estamos viendo está en el proyector y lo que vemos no es más que la proyección que hace la máquina. De la misma manera surge, la "película de nuestra vida" no es más que la proyección que surge de nuestra propia mente.
Entonces, el primer paso para perdonar es reconocer que la culpa no esta afuera. Debemos interrumpir el fenómeno de la proyección y no aceptar como culpable a alguien o algo externo a nosotros. Debo reconocer que lo de afuera activó una herida emocional que está en mí y por eso me molesto o me enojo.